un lugar donde la ciencia se integra a la espiritualidad

                                                                                                       


Area de Difusión sobre Terapias Naturales

Artículos Terapia Floral

Terapia Floral

Página 1 de 3

Inicio
Anterior
1

Lic. Adrián Tucci*

Vivimos tiempos de transición en los que se suceden continuas oleadas de cambios.
Nuestras vidas se han transformado tanto que sólo al detenernos a pensar advertimos la profundidad y magnitud de lo que nos pasa.


Leer más...

Lic. Adrián Tucci
Impatiens es una de las Flores de Bach para un tipo psicológico muy frecuente en nuestra cultura: el ansioso, impaciente que vive acelerado con tensiones y calambres.

Leer más...

Lic. Adrián Tucci

El objetivo principal de una entrevista floral es comprender la vida mental y emocional del consultante. Esta frase aparenta ser tan simple como la tarea a la que alude, sin embargo en la práctica sabemos que no es así.

Estamos tan desconectados de nuestras emociones y sentimientos que la mayoría de las veces sólo expresamos lo que pensamos de ellas.

Leer más...

Un caso de hipertension arterial

Lic. Adrián Tucci*

El siguiente caso nos puede servir para tener muy presente que no hay que quedarse con las apariencias.

“Irma tiene 42 años, casada, con tres hijos, empleada doméstica. Viene a consulta luego de un ataque cerebral que le dejó como secuelas una leve parálisis facial en la mitad izquierda y dificultades para mover el brazo y algunos dedos del mismo lado.

Es una mujer inteligente que se presenta con una actitud respetuosa y sumisa.
Se da cuenta de que su ataque se relaciona con las situaciones que le tocó vivir recientemente: un hermano enfermó de cáncer y falleció y su sobrino favorito cometió un hurto.

Leer más...

Lic. Adrián Tucci

“El dolor es inevitable, el sufrimiento es optativo”.
Buda

El legado del Dr. Bach no son sólo los Remedios Florales, cuyos efectos hoy en día son muy conocidos. Él volvió a poner en el centro de la curación al paciente, de ahí el título de su obra principal “Cúrese a sí mismo”.

Esto no significa la autoadministración de las Flores ni la exclusión de los especialistas sino que alude claramente a que la enfermedad no puede ser erradicada sino mediante un esfuerzo consciente.

Cuando el enfermo que padece hace una transformación profunda, una transmutación, la enfermedad física desaparece. Así lo experimentó él personalmente, a quien le diagnosticaron un cáncer terminal con expectativa de tres meses de vida.

El Dr. Bach se concentró entonces en terminar las vacunas que estaba investigando, y cuando se presentó en la Sociedad Médica británica con sus descubrimientos, los colegas se asombraban de que estuviera vivo.

El genial médico murió de muerte natural, muchos años después.

Adelantándose al Psicoanálisis, a la Medicina Psicosomática y a la Psiconeuroinmunología, Bach enunció claramente que la enfermedad no se origina en el cuerpo biológico sino en un conflicto, que de última remite a un conflicto entre el Alma y la Mente.

El Alma trae una misión a esta vida y junto con ella vienen los dones o virtudes que necesitamos desarrollar para cumplirla. Es como una caja de herramientas que está en el interior de cada uno, lista para ser utilizada frente a los problemas que se nos presentan.

Si estamos desarrollando esa misión, aún sin saberlo, vivimos en el Amor y así contribuimos a la Unidad. Si nos desviamos, si atentamos contra la ley del Amor y la Unidad originamos sufrimiento.

Al igual que Sócrates y el budismo, Bach cree que el sufrimiento proviene de la ignorancia, del no saber. Cuando aprendemos la lección ya no sufrimos. Venimos a la Tierra para aprender.

Nuestras emociones y actitudes mentales negativas son las enfermedades reales, que si perduran llegan a manifestarse en el cuerpo físico. Nuestros rasgos negativos de carácter, nuestras deficiencias, nuestros defectos, no sólo nos perjudican sino que afectan nuestra vida de relación provocando actitudes que vuelven sobre nosotros.

Hace un tiempo, trataba de explicarle esto a un niño diciéndole que “todo lo que va vuelve” y en un momento él respondió: “Ah, es como un boomerang”. Es una metáfora perfecta, el niño ya lo sabía en lo profundo de su ser.

El planteo de Bach es revolucionario porque cambia el concepto de paciente por el de actuante. O sea que nos devuelve el protagonismo de la curación.

También cambió el concepto del médico - como el único que puede y debe curar – desde el momento que enseñó su sistema a los legos y lo explicó para que pueda ser usado también en forma casera – como sucedía cuando las personas se curaban con las plantas que crecían alrededor de su casa.

Asimismo Bach se anticipó a la figura del “terapeuta”, alguien que sin tener un título universitario ejerce la curación mediante prácticas y técnicas no reconocidas institucionalmente.

Los terapeutas han recuperado una necesidad dejada de lado por la “deshumanización” del sistema médico, la de contención, acompañamiento y calor humano.

Ante una realidad compleja, vertiginosa, cambiante e incierta, son imprescindibles muchos terapeutas. Ellos son agentes de salud, promotores de la prevención y son quienes sostienen – junto con los especialistas – la asistencia a las personas.

Sin duda, ante la incertidumbre de los tiempos actuales, se necesitan multitud de terapeutas.

Estamos presenciando una transformación del mundo sin precedente en la historia. En los próximos cinco años viviremos cambios que nos van a maravillar: es una gran oportunidad para el crecimiento personal.

Un médico amigo le decía en broma a sus pacientes: “¡Ah! usted ya consultó al Dr. Google. Entonces ya tiene diagnóstico y pronóstico, puede automedicarse.”

Esta escena es una caricatura de la propuesta del Dr. Bach, pero que hace visible la tendencia de ahora.

El paciente actual quiere saber y tiene derecho a saber. Pero más allá de la investigación del síntoma y de la enfermedad física está el trabajo de la indagación más profunda, el camino de conocer la grandeza de nuestro ser, el coraje de enfrentar nuestros conflictos: el camino del autoconocimiento.

Nacemos con muchas potencialidades, es hora de reconocerlas y de sacarlas a la luz.


Ex-Director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales

Lic. Adrián Tucci*  

“Necesitamos una ética ilimitada que también incluya a los animales…”

Albert Schweitzer


Muchas veces nos preguntamos por qué nos sentimos tan mal, sin darnos cuenta de que nos hemos separado de los animales y de las plantas creando un mundo totalmente humano – o tal vez inhumano – en el que sólo existe la frialdad del cemento, el plástico y el mal olor de los escapes de los coches.

Hemos dañado la red de la vida de la que formamos parte y no advertimos su profunda unidad. De eso trata precisamente la ecología, de tomar conciencia de que el planeta es nuestro hogar y que al envenenar el medio, nos estamos matando a nosotros mismos.

La naturaleza no es un mero marco decorativo. Es por eso que la convivencia con animales y plantas, aún en un medio urbano es una gran oportunidad de volver a contactarnos con las fuentes de la Vida.

Los animales son nuestros maestros del Amor Universal. Nos enseñan que el amor puede trasponer las barreras de las especies y que en nuestro corazón hay mucha más comprensión y compasión de lo que creemos.

Amar un animal, amar una planta es la primera lección para amar a todo ser vivo.


Características generales de la Terapia Floral para los animales

Los animales merecen nuestra atención y los mejores cuidados, desde el momento que somos – o deberíamos ser – los guardianes de la vida sobre el planeta.

Ellos experimentan sentimientos y actitudes mentales similares a los humanos: conmoción, miedo, nerviosismo, celos, enojo, posesividad, etc.

Veamos estos interesantes párrafos de Vitus B. Dröscher;

“Profundas investigaciones han probado que el encierro causa una invasión de las hormonas del stress en la corriente sanguínea de las abejas que, a su vez, provoca en el insecto un ataque de pánico y una extrema nostalgia, un deseo irresistible de volver al hogar."

“Cuando un rebaño de ovejas cruzó el corral de una finca rústica, un polluelo, asustado por los animales, se alejó de su madre y sus hermanitos.

Piando con desesperación el asustado polluelo, apenas una bolita de plumas, empezó a correr de un lado para otro y fue a dar en el granero. Allí, el pollito se encontró en medio de un mundo de maravillosa abundancia, pero no tocó ni un solo grano, sino que continuó correteando inquieto y sin descanso en busca de su madre. Al cabo de dos horas, moría en medio de aquella abundancia.

Causa de la muerte: stress por el temor de haber perdido a su madre.

Hagamos notar que los polluelos nacidos en incubadora y que nunca conocieron a su madre, se comportan de manera totalmente distinta. Si a los pocos días de vida se les da a escoger entre su desconocida madre y un puñado de trigo, sin vacilar se deciden por el grano. La madre les resulta del todo indiferente y, sin ella, continúan viviendo sanos y alegres.” (1)

Consecuentemente:

La muerte por stress a causa del dolor de la separación, no se produce así antes no se ha creado un lazo de afecto personal entre la madre y el hijo.” (2)

“Investigadores del hospital Monte Sinaí en Nueva Cork, situaron a unos ratones en un estado de atemperado stress, mostrándoles un gato a cortos períodos de intervalo.

Muy pronto los ratones enfermaron y cogieron la lombriz solitaria. El continuado estado de angustia les robó todas sus fuerzas defensivas, necesarias para enfrentarse con las infecciones. En una situación semejante, las ratas enferman de cáncer.” (3)

Los animales a menudo se enferman luego de haber sufrido un shock.

Es por eso que la Terapia Floral puede aplicarse en forma preventiva y curativa.

Los animales reaccionan con gran rapidez a las flores. Al igual que los bebés y los ancianos, suelen necesitar menos flores. Los tratamientos son muy breves; según la experiencia, no se prolongan más de tres a diez días.

Como sucede cuando se trata a la familia, no siempre somos objetivos al tratar nuestros animales. Debemos tener en cuenta la posibilidad de consultar a un terapeuta y por supuesto recordar que las flores no reemplazan sino que complementan los tratamientos veterinarios convencionales.

No obstante siempre podemos utilizar los remedios florales en situaciones de emergencia.


Diagnóstico

Se realiza del mismo modo que el diagnóstico de las personas. Sólo hace falta una observación sensible y cuidadosa.

Es necesario empatizar con los animales, verlos como seres vivientes y no como cosas.

También la información de los dueños y cuidadores es valiosa, ellos están en comunicación, más allá de la palabra. Por lo general les ponen nombre a los estados de ánimo y los saben interpretar muy bien. De modo similar a la madre y su hijo, “el amo y el perro” necesi­tan con frecuencia los mismos remedios florales.


Las flores más frecuentes

Rescue Remedy:
no es una panacea para los humanos pero sí lo es para los animales, porque la mayoría de las veces que se enferman es por un shock o un estrés muy grande.

Nuestro perro Pipo, ya muy viejito, debilitado y padeciendo una bronquitis tuvo un ataque cardíaco. Lo encontramos en el suelo con la lengua hinchada y salida para afuera, respirando agitado, con taquicardia.

Inmediatamente le dimos Rescue muy seguido y a los veinte minutos ya estaba repuesto.

Constantemente recibimos informes de animales prácticamente resucitados con Rescue. Los casos incluyen también variadas especies: gatos, peces, pájaros, hámsteres, etc.

Es oportuno utilizarlo para accidentes, golpes, heridas, mordeduras, fracturas, gases, vómitos crónicos, etc.

En urgencias se puede administrar cuatro gotas del frasco de concentrado vertiéndolas sobre su comida o directamente en la boca.

El Rescue Remedy en forma líquida o en crema puede aplicarse externamente a cualquier herida o torcedura.

Muchas heridas se curan con compresas: 6 gotas del frasco de concen­trado en medio litro de agua. En caso de emergencia pueden rociarse las zonas lesionadas directamente con el líquido del frasco de concentrado.

Mimulus:
para animales tímidos, huraños, se asustan de las personas. Ayuda a los felinos nerviosos.

Rock Rose:
para animales aterrorizados, que tiemblan de miedo.

White Chestnut:
para conductas obsesivas como girar y morderse la cola, ir y volver sobre el mismo lugar, etc.

Wild Rose, Clematis:
para animales apáticos que duermen todo el día y casi no se mueven.

Olive, Centaury:
para la recuperación de enfermedades

Vervain:
si está muy activo y excitado.

A veces los animales tienen determinados rasgos de carácter que los hacen sufrir:

Chicory:
por ejemplo un perro celoso de su amo, no se despega de su lado y gruñe a quines se le acercan.

Heather:
por ejemplo un perro que le gusta po­nerse en escena y siempre tiene un motivo para ladrar.

Water Violet:
por ejemplo los gatos que se apartan y no toleran la compañía de los otros congéneres. No quieren comer con ellos ni compartir nada.


Administración y dosis

Directamente en la boca:
Es la mejor forma para las emergencias y los estados de gravedad, ya que se pueden administrar con frecuencia. También funciona cuando el animal es dócil o está acostumbrado a tomar flores. Requiere la presencia casi permanente del dueño o cuidador.

En el agua del bebedero:
No todos los animales aceptan que se los agarre y se les de la medicación. En muchos casos esta situación agrega otro factor de estrés.

Las flores pueden agregarse directamente al agua del recipiente destinado como bebedero.

El animal, de este modo regula sus tomas a su propia necesidad.

Este método sirve para animales que no están en emergencia, para caballos o animales salvajes. También es ideal cuando el dueño no está en forma permanente.

Si hay otros animales que compartan el bebedero las flores no actúan en ellos.

Spray o rociador:
Se rocía el animal y el aire circundante. Este método funciona bien con animales asustados, y también puede ser utilizado con animales marinos que estén fuera del agua.

Comida:
Las flores se pueden dar con la comida, mezcladas o vertidas encima. Funciona para tomas frecuentes en los cachorros que comen varias veces al día.

La preparación de las fórmulas es igual que para los humanos. La frecuencia se maneja del mismo modo también

La dosis normal es, para animales domésticos, 4 gotas del frasco de tratamiento en el agua o en la leche que toman.

Para animales más grandes, 10 gotas del frasco de tratamiento por balde de agua, o tal vez 4 gotas en un terrón de azúcar si resulta más fácil de administrar.


(1)  B. Dröscher: “Sobrevivir, la gran lección del reino animal” Ed. Planeta, Barcelona. Primera Edición; 1980. Pág. 15

(2) Ídem. Pág. 13

(3) Ídem. Pág. 15



* Ex-director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales

*Por el Lic. Adrián Tucci

 Romina de 20 años está desesperada con su hijo de un año y medio.

Lautaro no para: salta, corre, grita, da trompadas y patea. Rompe cosas y lo que es más grave: cuando se encapricha se golpea la cabeza contra las paredes y contra el piso y se aprieta los dedos con la puerta. 

Un cuadro que sin duda asusta y lo primero que se piensa es en un examen neurológico y psiquiátrico completo. 

Leer más...

Lic. Adrián Tucci*
Es el remedio floral para el pánico, para el terror, para el miedo que paraliza y desconcierta. Muy adecuado para las situaciones que vivimos los argentinos: los hechos nos golpean con tal magnitud que quedamos como aturdidos, sin poder de decisión, sin saber qué hacer ni cómo reaccionar.

Leer más...

Lic. Adrian Tucci*

La ansiedad es uno de los males de nuestro tiempo: el ritmo acelerado en el que vivimos, la incertidumbre, los cambios imprevistos y la falta de los necesarios momentos de ocio y de descanso nos llevan a una desazón interior.

Leer más...

Lic. Adrián Tucci*
No pasan muchos días sin que aparezca un nuevo producto floral, una información, una novedad, un libro.

Leer más...

Más artículos....

Página 1 de 3

Inicio
Anterior
1
Compartir en Facebook