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Area de Difusión sobre Terapias Naturales

Artículos Plantas Medicinales Hierbas para la Hipertensión Arterial

Lic. Adrián Tucci*

La hipertensión arterial es uno de los enemigos silenciosos de la salud. Afecta cada vez a más personas y la mayoría de las veces los síntomas no se manifiestan hasta que la afección está muy avanzada.


Hoy en día es fácil de detectar y no tan difícil de normalizar si se es consciente y perseverante con las recomendaciones terapéuticas. Sin embargo, el temor que produce este padecimiento, tanto entre médicos como pacientes se debe a los riesgos de su acción prolongada en el tiempo.

FACTORES CAUSALES
Entre los diversos factores causales podemos mencionar:
El sobrepeso.
El colesterol elevado.
La arteriosclerosis.
El excesivo consumo de sal.
El mal funcionamiento renal.

SÍNTOMAS:
Se deben a los efectos indirectos sobre el cerebro, los ojos, el corazón, los riñones y la aorta.
Debilidad.
Nerviosismo.
Palpitaciones.
Dolores en la nuca.
Fatiga o falta de aire después de un esfuerzo.
Vértigos que aparecen con los cambios de posición.
Zumbido en los oídos.
Hemorragias nasales.
Trastornos circulatorios en brazos y piernas que producen espasmos y dolores.

PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO:
La hipertensión no es tan riesgosa mientras no haya deterioro del sistema circulatorio. Las arterias sanas son flexibles y permeables; estas condiciones permiten la dilatación cuando hay un mayor flujo de sangre (lo que impide el aumento de la presión) y el intercambio de sustancias con los tejidos.

El pasaje de oxígeno y nutrientes alimenta permanentemente las células de los tejidos, cuando el intercambio se dificulta por la acumulación de colesterol hay envejecimiento prematuro.
Las paredes de las arterias se van engrosando, la presión aumenta facilitando aún más el depósito de colesterol y por último se producen obstrucciones que provocan infartos y ataques cerebrales.

El exceso de colesterol proviene la mayoría de las veces de un excesivo consumo de grasas animales, azúcares y almidones refinados.

De manera que las medidas preventivas que podemos tomar son:
una alimentación sana basada en cereales integrales, frutas y verduras, disminuir el consumo de sal, el alcohol, eliminar el tabaco e incrementar la actividad física.
Los tratamientos medicamentosos actuales son efectivos si van acompañados de una modificación de los hábitos alimenticios.

También es necesario un cambio en la vida emocional y mental: evitar el estrés, el exceso de actividad y los descontroles emotivos.
Cultivar una actitud más serena y tener la posibilidad de momentos de descanso y relajación contribuyen a la mejoría.

Los medicamentos químicos, si bien dan buen resultado a corto plazo, pueden tener efectos adversos con el tiempo, motivo por el cual deben ser variados.
Lo que nunca debe hacer una persona hipertensa es suspender la toma en forma brusca.
El tratamiento con hierbas es efectivo a largo plazo y no presenta efectos secundarios. Pueden ser tomadas en forma preventiva y para corregir la hipertensión leve. En caso contrario consulte a un médico que las administre.

CRATAEGUS:
Denominación botánica:
Crataegus Oxiacantha.
Nombres comunes:
Espino blanco, espino albar.

Desde tiempos remotos se le atribuían poderes misteriosos pues se decía que con ella se había hecho la corona de Cristo.

Es un regularizador del ritmo cardiaco al mismo tiempo que dilata las arterias coronarias. Al mejorar el funcionamiento del corazón normaliza la presión, la disminuye si es alta y la sube si es baja.

Es sedante del sistema nervioso y antiespasmódico. Calma los dolores de los músculos de las piernas producido por espasmos de los vasos sanguíneos de la zona.
Ayuda con las palpitaciones, la taquicardia, la ansiedad y la angustia, y también a disminuir el colesterol.

Su ingestión prolongada es totalmente inofensiva.

Preparación y uso:
en infusión: vierta una taza de agua hirviendo sobre dos cucharadas de la hierba. Tome 2 o 3 tazas por día, una antes de acostarse.

OLIVO:
Nombre científico:
Olea Europaea.
Es el mismo árbol del que cosechamos las aceitunas.
Sus hojas bajan la tensión arterial, disminuyen el colesterol, aumentan la diuresis y bajan la fiebre.
Carece de contraindicaciones y efectos secundarios.

Preparación y uso:
Hervir una cucharada de hojas en una taza de agua durante diez minutos.
Tomar una taza en ayunas y otra al acostarse.

SIETE SANGRÍAS:
Denominación botánica:
Cuphea Glutinosa.
Es una planta muy abundante en las zonas serranas argentinas.
Baja la presión arterial, hace descender la glucosa, por lo que se recomienda a los diabéticos, depura la sangre y las vías urinarias, por lo que se aconseja también para el reumatismo.

Preparación y uso:
en cocimiento: hervir 2 cucharadas en una taza de agua durante diez minutos.
Tomar 3 o 4 tazas por día.

Hay otras hierbas que contribuyen al tratamiento de la hipertensión:
Melisa, Pasiflora y Valeriana, por su efecto sedante estabilizan el sistema nervioso.

Cola de Caballo y Arenaria Rubra
son dos hierbas diuréticas indicadas cuando hay retención de líquido.

Deben alternarse. A diferencia de los diuréticos químicos no producen pérdida de minerales ni descompensaciones.

* Director de IATENA Instituto Argentino de Terapias Naturales


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