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Area de Difusión sobre Terapias Naturales

Artículos Dietética y Nutrición Probioticos y Prebioticos

Por Asesor Nutricional Carmen Verónica Camacho*
Dos conceptos indispensables para el equilibrio del Sistema Inmunológico

Tanto la publicidad tanto en revistas como en libros de divulgación dietética utilizan en la actualidad dos términos muy parecidos en cuanto a la fonética y a sus beneficios, pero que cabe considerar por separado.

No es lo mismo un alimento probiótico que uno prebiótico.


PROBIÓTICOS
:
como su nombre lo indica, son sustancias “a favor de la vida”. Es decir, benefician la salud más allá de su valor nutricional propiamente dicho. Son microorganismos como:

los lactobacilos (L.acidophilos, L.bulgaricus, L.casei)
las bifidobacterias (B.bifidum, B.longum)
los estreptococos (S.termpphilus, S.lactis

Están presentes en el yogurt o kefir, aunque también pueden adquirirse como suplementos dietéticos y el mayor porcentaje posible deben alcanzar vivos el nivel intestinal.

Están especialmente indicadas en la diarrea infantil (acortándola y aliviándola) y la llamada diarrea del viajero, así como para prevenir las asociadas a la toma de antibióticos de amplio espectro que alteran la flora intestinal normal.

También mejoran el estreñimiento, la intolerancia a la lactosa, la colitis, las infecciones por rotavirus y las alergias.

Están especialmente indicadas en la diarrea infantil (acortándola y aliviándola) y la llamada diarrea del viajero, así como para prevenir las asociadas a la toma de antibióticos de amplio espectro que alteran la flora intestinal normal. También mejoran el estreñimiento, la intolerancia a la lactosa, la colitis, las infecciones por rotavirus y las alergias.

En general los prebióticos nos defienden de microorganismos dañinos que pueden introducirse en el organismo mediante la respiración o la ingesta de alimentos.


PREBIÓTICOS:
A diferencia de las bacterias vivas de los probióticos, los prebióticos son solamente sustancias que ayudan, sin vida, a modo de complementos energéticos para las bacterias beneficiosas.

Son ingredientes de la comida, no digeribles que promueven el crecimiento y la actividad de especies bacterianas del intestino (como los lactobacilos y las bifidobacterias del colon) beneficiosas para la salud del huésped (nosotros).

Suele tratarse de carbohidratos (oligo y polisacáridos) aunque hay algunos péptidos y proteínas, así como ciertos lípidos.

Entre los oligosacáridos destacan la inulina, presente en diversos alimentos vegetales (ajo, cebolla, alcachofas, espinacas) y los galactosacáridos (lactulasa).


Sus efectos consisten en mejorar la flora intestinal, combatir el estreñimiento, disminuir el nivel del colesterol y triglicéridos, mejorar el metabolismo del calcio y otros minerales, mejorar la colitis ulcerosa y prevenir el cáncer del colon.


En este sentido se sabe que los malos hábitos alimentarios (exceso de grasa y azúcar refinado) aumentan el riesgo de neoformaciones a nivel del destino, mientras que las fibras vegetales protegen.

Así pues, consumir alimentos pre y prebióticos favorece el crecimiento de las bacterias “buenas” del intestino, mientras que combate las “malas”, reforzando así el sistema inmunitario y contribuyendo a nuestra salud.



* Extraído de su monografía "Nutrición y el sistema inmunológico".


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